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Alberto
Abello, director saliente, deja sobresaliente balance y
continúa vinculado a la entidad como investigador.
Weildler
Guerra Curvelo, un antropólogo guajiro experto en
convivencia intercultural y diseño y ejecución de
programas sociales y económicos dirigidos a comunidades
indígenas y autor de varias obras fundamentales sobre
la cultura guajira y caribeña, fue nombrado como nuevo
director ejecutivo del Observatorio del Caribe
Colombiano en reemplazo del economista Alberto Abello
Vives.
Guerra
fue escogido por una comisión delegada del Consejo
Directivo de la entidad y presidida por Colciencias,
después de examinar 51 hojas de vida que participaron
en el proceso de selección.
Abello,
el director saliente, había presentado su renuncia
desde el 2 de mayo, al cumplir 6 años en el cargo de
director, y la Asamblea de Miembros de la entidad la
aceptó el 28 de mayo, fecha a partir de la cual se
inició el proceso de escogencia pública del nuevo
director.
El
nuevo director
Guerra
Curvelo es antropólogo del departamento de Antropología
de la Universidad de los Andes, Bogotá, donde hizo además
estudios de maestría en Antropología. Posee gran
experiencia en evaluaciones de impacto social de
proyectos de desarrollo en territorios indígenas.
Ha
ganado el Premio Nacional de Cultura en el área de
Antropología 2001-2002 y es miembro del comité científico
del Parque Cultural Caribe. Ha sido secretario de
Asuntos Indígenas de La Guajira y senador de la república
(2002). Al momento de ser escogido como nuevo director
del Observatorio era asesor en la elaboración del Plan
de Desarrollo de la Guajira y director del proyecto de
investigación etnográfica "Aprovechamiento de
recursos marinos y diversidad intracultural en las
comunidades de pescadores marítimos Wayuu del
departamento de la Guajira, Colombia", convenio
PNUD- Gobernación de La Guajira.
Guerra
ha sido igualmente un reconocido consultor para temas de
convivencia intercultural y asuntos étnicos, y un
investigador cuyas obras han incidido en el
reconocimiento de aspectos singulares de la cultura del
Caribe colombiano. Ha sido profesor invitado de la
Escuela Venezolana de Antropología, Universidad de los
Andes, Mérida. Ha sido conferencista en universidades
de Venezuela y Chile, y en la mayoría de las capitales
costeñas y Bogotá.
Es
autor del libro "La disputa y la palabra: la ley en
la sociedad Wayuu", obra fundamental en el
conocimiento de la cultura Wayuu, publicado por el
Ministerio de Cultura . Es además coautor de varios
libros, entre ellos "La Guajira-Colombia", en
colaboración con Juan Manuel Díaz, "Wayuu: un
pueblo del desierto colombiano", "Vivienda
guajira", "Mapa cultural del Caribe
colombiano". Varios de sus artículos han sido
publicados en revistas colombianas como Aguaita,
Huellas, La Guajira y Lámpara, entre otras, como
"Los Kogui: una obra clásica de la etnografía
colombiana", "El traslado de Nuestra Señora
de los Remedios del Cabo de la Vela al Río de el hacha
1544-1545", "La Ranchería de las Perlas del
Cabo de la Vela, 1538-1550", "Bahía Honda:
fundaciones efímeras y ciudades utópicas"
La
labor de Alberto Abello
Alberto
Abello, el director saliente, deja posicionado al
Observatorio como uno de los centros de investigación más
destacados, activos y fructíferos del país, con un
gran reconocimiento nacional e internacional, y una gran
influencia en las actuales formas y maneras de pensar la
región. Abello deja la dirección pero continúa
vinculado al Observatorio como investigador en algunos
proyectos.
El
Observatorio es un centro de pensamiento
multidisciplinario de la realidad múltiple y compleja
del Caribe de Colombia, con una actitud abierta ante el
conocimiento y sensible en el análisis. Se ha
consolidado en el estudio, la reflexión y la divulgación
del conocimiento sobre la asombrosa realidad del Caribe
colombiano y afianzado su perfil de centro humanista,
científico y cultural, y ha establecido una amplia red
de investigadores de toda la región costeña.
El
balance de gestión de Abello incluye 30
investigaciones, 11 becas de estímulo a la investigación,
150 Cátedras del Caribe, 13 pasantías de investigación,
3 investigadores becarios para continuar estudios, 10 números
de la revista Aguaita, 13 libros publicados, 2 en
coedición y 3 por publicar, presencia en 13 municipios
de la región y en los medios de comunicación.
Igualmente, con la dirección de Abello el Observatorio
trazó un ambicioso proyecto de trabajo
interinstitucional que le permitió trabajar con una
gran diversidad de instituciones regionales y proponer
nuevas miradas interdisciplinarias y propuestas
novedosas sobre los grandes problemas de la región.
La
labor de Abello ha sido reconocida por diversas
personalidades del ambiente académico e intelectual de
la región.
El
economista y gerente del Banco de la República en
Cartagena Adolfo Meisel señaló que "en mi opinión
desde que se eliminaron los Corpes, el elemento
aglutinador más importante para la Costa Caribe como
región ha sido la creación y consolidación del
Observatorio del Caribe. Pienso que la labor de Alberto
Abello en ese sentido tiene un inmenso valor para
nuestra región. El talante de la institución, además,
tiene la impronta de su estilo: abierto, pluralista,
perfeccionista y a la vez descomplicado".
El
escritor Roberto Burgos Cantor dijo que la dirección de
Abello en el Observatorio "es tan buena que me ha
hecho pensar en las virtudes de las monarquías. Conozco
bien lo que agobia a un director de organismo público
en Colombia, y más si se trata de uno cuyo objeto sea
la academia y la cultura. Creo que es hora de desmontar
la peregrina idea de las ‘gerencias’ cuyo alcance,
mezquino por cierto, se limita a una puja de almacén de
turcos convenciendo a la Hacienda y los presupuestos públicos
de que el funcionamientos y los proyectos deben ser
financiados y son una responsabilidad estatal".
La
investigadora Claudia Mosquera indicó que "existen
muchos motivos para agradecer y grabar en la Memoria a
Alberto Abello Vives como capitán del bienaventurado
espacio llamado Observatorio del Caribe colombiano. La
primera que deseo resaltar es su sentido de equipo y de
trabajo colectivo, después su hondo compromiso con la
región y con el establecimiento de renovados diálogos
simétricos entre el país andino y el país caribeño;
su fe en las capacidades de los y las intelectuales de
la Costa con un gran impacto para empoderarnos frente a
un interior que aun nos ve como sospechosos o
sospechosas frente al saber científico. El Observatorio
por él conducido durante estos años, se inscribe en
‘una utopía para los excluidos".
La lingüista
María Trillos indicó que Abello "se destaca como
un gestor cultural, lo que se le facilita porque es un
sabedor, -utilizo el sentido que le dan los indígenas a
esta expresión- de los problemas que ponen en jaque los
procesos culturales que día a día se desarrollan en la
región. Un sabedor innato que absorbió las vivencias,
los sentires y el helán caribeño, pero que también,
como economista, posee la capacidad de entender a este
Caribe, para muchos mítico, pero inmerso en una
realidad que exige procesos objetivos que muestren sus
problemas con luz meridiana y alternativas que perpetúen
su belleza natural, que potencialicen las capacidades de
sus gentes y aumente el bienestar social de una región
tan rica, pero también en algunos casos tan
deprimida".
La
revista Aguaita, con su dirección, publicó 47 autores
de diferentes disciplinas, generaciones, tendencias,
estilos: una construcción del mapa intelectual de la
región, de los principales problemas contemporáneos,
de sus raíces históricas, retos presentes y
perspectivas. Y se ocupó de temas como Industria,
Empresas y empresarios, Desarrollo urbano, Historia
empresarial, Poblamiento, Agricultura, Ganadería,
Descentralización, Lo público, Economía y cultura,
Medio ambiente, Economía y administración pública,
Identidad regional, Desarrollo cultural regional,
Festividades, Literatura popular, Música popular,
Cultura popular, Historia regional, Familia,
Geohistoria, Estudios étnicos, Biodiversidad, Educación,
Comida.
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